martes, 13 de agosto de 2013

Carta del Presidente Abraham Lincoln al maestro de su hijo




Carta de Abraham Lincoln al Maestro de su hijo

Querido profesor: mi hijo tiene que aprender que no todos los hombres son justos, ni todos son veraces,
 enséñele que por cada villano hay un héroe y que por cada egoísta hay un generoso.
También enséñele que por cada enemigo hay un amigo y que más vale moneda ganada que moneda encontrada.
 Quiero que aprenda a perder y también a gozar correctamente las victorias. Aléjelo de la envidia y que conozca la alegría profunda del contentamiento.
 Haga que aprecie la lectura de buenos libros, sin que deje de entretenerse con los pájaros, las flores del campo y las maravillosas vistas de lagos y montañas.
Que aprenda a jugar sin violencia con sus amigos. Explíquele que vale más una derrota honrosa que una victoria vergonzosa.
Que crea en sí mismo y sus capacidades aunque quede solito y tenga que lidiar contra todos.
 Enséñele a ser bueno y gentil con los buenos y duro con los perversos. Instrúyalo a que no haga las cosas porque simplemente otros lo hacen, y que sea amante de los valores.
Que aprenda a oir a todos, pero que a la hora de la verdad, decida por sí mismo.
Enseñale a ignorar las multitudes que claman sangre y a luchar sólo contra todo el mundo, si piensa que es justo.
Trátelo bien, pero no lo mime, ya que sólo la prueba de fuego, hace que el acero sea real, déjelo tener el coraje de ser constante e impaciente
 y transmítale una fe sublime al creador y fe también en sí mismo, porque sólo entonces podrá tener fe en los hombres. Sé que pido mucho, pero vea lo que puede hacer, querido profesor.


“Abraham Lincoln, 1830”.